Personas vinculadas con Cervantes y relacionadas con Alcázar de San Juan

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El Sr. Ligero, que de su dilatado y profundo trabajo de investigación, no todo ha sido recogido en su obra en dos Tomos, La Mancha de Don Quijote, editada por el Patronato Municipal de Cultura de Alcázar de San Juan, por razones de espacio, ni pudo llevar incluido en su ponencia del I Congreso Internacional sobre Cervantes, en 1978, tiene analizada y demostrado documentalmente la estrecha relación de personas reales vinculadas directa o indirectamente con Cervantes y con Alcázar de San Juan.

Por los trabajos realizados, así como sus argumentos y exposiciones, el documentado criterio del Sr. Ligero, fue constatar la vinculación de personas que por diversos motivos se cruzaron en la vida de Cervantes y con Alcázar de San Juan, unido a sus descubrimientos de como una gran mayoría de personajes de la obra cervantina, principalmente el Quijote están basados en personas que existieron y también estaban vinculados con Alcázar. Razones para sostener el argumento de que por alguna razón conocía Alcázar y su entorno, directa o indirectamente.

Se podrá argumentar tal vez coincidencia, pero lo cierto es que el Sr. Ligero la ha encontrado abundante y si se tiene en cuenta la tradición cervantina de Alcázar, mas antigua que la opción de Alcalá de Henares, el fin de la polémica, defendido desde finales del siglo XIX y principios del XX, por el estamento oficial, parece que no ha llegado aún.

Después de mas de 35 años de labor investigadora sobre Cervantes y su obra, fruto de su amor e identificación con la misma y su autor, incluido el análisis profundo de todo lo escrito sobre el tema, por la mayoría de investigadores y de modo muy especial la biografía de Cervantes del Sr. Astrana Marín, el Sr. Ligero llega a alcanzar un profundo conocimiento y acertada interpretación, tanto de la obra como del pensamiento del autor.

Por todo ello, a Don Ángel Ligero Móstoles le tocó vivir en los primeros años ochenta una descomunal y desigual batalla contra verdaderos gigantes, el solo contra la prensa, la televisión, el oficialismo académico, etc. Como no pudieron rebatir sus documentados y sólidos argumentos, solo el silencio o descalificaciones personales injustas y fuera de lugar.

Entre la recopilación de datos, fruto de años de investigación, seis volúmenes son los que se trasladaron a la mencionada obra en dos tomos, “La Mancha de Don Quijote”, entre toda esta documentación, un séptimo volumen inédito para estudiosos de los trabajos del Sr. Ligero y que esta página, con el beneplácito de los familiares del Sr. Ligero y del Patronato Municipal de Cultura donde se encuentra depositada, tiene la intención de ir dando a conocer.

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DOÑA FRANCISCA ROMERO, Fundadora del Monasterio de las Monjas Trinitarias Descalzas de Madrid:

El Sr. Ligero en su trabajo expone:

« Monasterio de las Monjas Trinitarias Descalzas de Madrid, en la calle Cantarranas, en cuyo portal después de su fundación entre 1612 y 1613 fueron enterrados los restos de Miguel de Cervantes Saavedra, el 23 de Abril de 1616….»

La inscripción de la defunción se encuentra en el libro de defunciones de la iglesia de San Sebastián; por ser ésta, a la parroquia que correspondía el convento.

Eran capellanes del convento por mandato de Doña Francisca Romero, su fundadora, Don Antonio de Quiñones y Cristóbal de Quiñones, de Alcázar de San Juan; como consta en las escrituras de la fundación.

Doña Francisca Romero Gaytán. Fundadora del Monasterio de la Monjas Trinitarias Descalzas en Madrid. En éste convento fue sepultado Miguel de Cervantes Saavedra, y por éste acontecimiento a parte de la historia de doña Francisca y emplazarnos a los Romeros de Alcázar de San Juan, con el deseo de ampliar el testimonio del autor de La Galatea con la ciudad manchega.

El padre de doña Francisca era don Julián Romero, hijo de don Pedro de Ibarrola y de doña Juana Romero, en segundas nupcias, era viuda. Doña Juana era natural de Torrejoncillo, tenía una gran hacienda y pertenecía a la alcurnia de los hidalgos de su apellido en la provincia de Cuenca. Los Romero se extendieron por casi todos los lugares de la comarca de Socuéllamos, Alcázar de San Juan y otros, pero descendientes de la misma rama. Hemos tenido la oportunidad de recoger gran información sobre ellos por la biografía de don Antonio de Marichalar, Marques de Montesa publicada en 1952 del Archivo Histórico Nacional, legajo nº 7. 213. Santiago.

Don Julián Romero casó con doña María Gaytán, hija del capitán don Pedro Gaytán, por cuyas fechas había fallecido y de doña Catalina de Vitoria y Zárate, de poderosa fortuna heredada de su padre Ruy Díaz de Gibaja.

El 29 de mayo de 1571 doña María dio a luz a su hija Francisca, bautizada en la parroquia de San Ginés, de Madrid cuya partida se encuentra en el libro de bautizos de 1567 a 1572, folio 182.

En 13 de octubre de 1577 falleció de repente don Julián Romero cuando marchaba al frente de sus tropas al campo de batalla en Flandes. Su esposa doña María Gaytán murió el 16 de abril de 1612, siendo enterrada en el convento de frailes descalzos Trinitarios.

Pasa el Sr. Ligero a referirse a doña Francisca para entrar en los acontecimientos de la fundación del convento de las trinitarias.

Contrajo matrimonio doña Francisca con don Alonso de Guzmán y Ávalos, en 1591.

De doña Francisca, hemos de fiar de los datos que nos ofrece el Sr. Astrana Marín, hasta llegar al punto en donde hemos de separarnos por sus omisiones, en nuestro criterio intencionadas.

… ” A 17 de octubre y ante el escribano Juan de Obregón, otorga la escritura primera fundacional, que luego revocará por una segunda al año siguiente. En esta de 1612 dota al monasterio con 1.500 ducados anuales de renta perpetuamente, señalados en los bienes y efectos que enumera, juros, censo, etc., y añade: Item, demás de los dichos mill y quinientos ducados de renta que en cada un año que ansí doto, doy y consigno al dicho monasterio y religiosas que fueren del, les doy unas casas donde se haga y fabrique el dicho monasterio, que son las que tengo tratado y concertado comprar de Francisco de Santander, vecino desta villa de Madrid, en la parroquia de San Sebastián, que sale a dos calles, que son y se llaman la de Cantarranas y las Guertas, y atraviesa la del Amor de Dios, con todo lo de en ellas labrado y edificado….( Arch. de Protocolos de Madrid, Juan de Obregón, nº 2.448, folio 853 y siguientes )”

Como se verá mas adelante, trataremos sobre éste Francisco de Santander, por su relación con la villa de Alcázar de San Juan, como igualmente don Antonio de Sosa, que en éste documento aparece y del que ya se ha hablado por su relación con Cervantes en su época de cautiverio en Argel y vinculación con Alcázar.

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Escribe el Sr. Ligero:

” No bastó a doña Francisca, sigue Astrana, el dinero agenciado con la venta de su casa de la calle Mayor para cubrir los cuantiosos gastos de la fundación del monasterio; y a fin de procurarse mas fondos, tubo que apelar a censos e hipotecas. En 3 de octubre de 1612 había dado ya poder al Licenciado don Antonio de Quiñones para tomar a censo, de 20.000 el millar, 7.000 ducados de principal, sobre sus juros y tierras ( Arch. de Protocolos de Madrid. Hernando de Recas, nº 3.162, folio 1.342 ).

En 4 de noviembre se obligaba a pagar al doctor Jiménez, canónigo de Alcalá, 20.000 reales de censo que en su nombre dio a Francisco Colodrero, para cuyo pago le hipotecaba las dos casas adquiridas a Francisco de Santander. ( Arch. de Protocolos de Madrid, Hernando de Recas, folio 1.448 ). En 10 de igual mes apoderaba a Juan de Molina y al referido Francisco Colodrero, vecinos de Alcalá, para tomar 3.000 ducados de principal de censo, a 20.000 el millar, también sobre sus bienes. Y cinco días después otorga nueva obligación, de pagar al doctor Sosa, canónigo de Alcalá, 20.000 reales de censo, y le hipotecaba las dos casas de la calle Cantarranas y de las Huertas, para cuya compra y fundación del monasterio había tomado aquella suma. (Ibidem, 1.476 Folio)

El siguiente documento, forzado a incluir, lo transcribe el Sr. Astrana omitiendo datos del mismo, que sin duda no favorecían su interés por Alcalá.

… Y aún había que seguir los pleitos que le ponían los frailes trinitarios descalzos sobre la fundación, diciendo en un poder a Alonso Torres, residente en Roma, “que por cuanto mediante la bendición de Dios nuestro señor yo he tratado y trato de hacer y fundar un monasterio de monjas trinitarias descalzas…, para lo cual tengo pedida licencia…, y me está dada y concedida, y ansí mismo por el cardenal arzobispo de Toledo, en virtud de la cual yo tengo comprado el sitio, casa y lugar donde hacer la dicha fundación y puesto en ella el Santísimo Sacramento, mediante la licencia que para ello se me dio por el dicho cardenal arzobispo de Toledo; y es ansí que por el provincial, frailes y convento de la Santísima Trinidad Descalzos de esta dicha villa (Madrid), se me ha contradicho la dicha fundación, ansí ante el arzobispo de Toledo como ante el monseñor Nuncio de Su Santidad, que reside en esta corte de España; por me molestar y porque también se ha entendido que en razón de la contradicción han acudido a Su Santidad, para lo cual es necesario dar poder a persona que en mi nombre salga a la voz y defensa del dicho pleito,” (hasta aquí lo publicado por el Sr. Astrana, dando el nombre de Alonso de Torres, quien recibe los poderes con fecha del documento). Lo otorga en 18 de noviembre de 1.612 al referido Torres.(Arch. Protocolos de Madrid, Hernando de Recas. folio 1302).

El Sr. Ligero en su trabajo expone: que por respeto al desaparecido Sr. Astrana, se come los calificativos que en su criterio merece la omisión de parte del documento. En su defecto registra la parte omitida .

El documento continúa. “… Por tanto otorgo y conozco, por ésta presente carta, que doy y otorgo todo mi poder cumplido según que yo le doy tengo, y derecho en tal caso se requiera, a don Alonso de Torres, residente en la ciudad y corte de Roma y a quien el sustituyere temporalmente pa que por mi y en mi nombre como yo misma, representando mi propia persona pueda parescer y parezca ante Su Santidad y ante su Real Consejo y colegio de los cardenales y ante su Real Tribunal de La Rota y ante otros cualesquiera sus jueces … DE LO CUAL ÉSTA ESCRITURA PÚBLICA DE PODER, ANTE EL PRESENTE ESCRIBANO Y TESTIGOS DE YUSO ESCRITOS, QUE FUE FECHA Y OTORGADA EN LA VILLA DE MADRID A 18 DEL MES DE NOVIEMBRE DE MILL Y SEISCIENTOS Y DOCE AÑOS. TESTIGOS QUE FUERON PRESENTES LOS SUSODICHOS, EL LICENCIADO ANTONIO DE QUIÑONES DE ALCÁZAR Y EXPOBAL DE QUIÑONES DE ALCÁZAR y Pedro de Guertas, vecinos y residentes de esta dicha villa…”

CARTA DE PODER

Inicio del documento

Inicio del documento

 

En el recuadro rojo puede leerse "Antonio de Quiñones de Alcázar y Expobal de Quiñones de".

En el recuadro rojo puede leerse “Antonio de Quiñones de Alcázar y Expobal de Quiñones de”.

Final del documento. En el recuadro puede leerse "Alcázar".

Final del documento. En el recuadro puede leerse “Alcázar”.

 

Continúa el Sr. Ligero:

“La segunda escritura para las normas de funcionamiento del monasterio se hace en cinco de marzo de 1.613, ante el escribano Juan de Obregón. ( Arch. de Protocolos de Madrid. Hernando de Recas, nº 3.165 sin foliar ).

Muchas novedades hemos de ver en éste documento, que han de crear cierta alteración en los defensores de las tesis alcalaínas.

Preparemos primero el ambiente sobre el fundamental papel desempeñado por el licenciado don Antonio Quiñones junto a doña Francisca Romero en la fundación del convento, ello por lo mucho que ha de pesar, si se compara con la forma de tratarlo el Sr. Astrana.

El 29 de febrero de 1.613, daba carta de pago al licenciado don Antonio de Quiñones de haber satisfecho en nombre suyo, entre otras cosas, 5.000 reales invertidos “en comprar yeso, maderas, tablas, clavazón y mano de oficiales, que trabajaron, un mes, seis y ocho peones y maestros de hacer la iglesia del monasterio que he fundado en las dichas casas y en atajos, tabiques y otras cosas que se han hecho.” (Hernando de Recas nº 3.165, sin foliar).

¿Quién era éste escribano Hernando de Recas, que tanta predilección sentía doña Francisca?. El Sr. Astrana lo justifica por vivir en la calle de Postas, muy cerca de la calle mayor donde ella vivía. Lo cierto es que la primera escritura es anulada, hecha por el escribano Obregón, en la que se admitía para ingresar como monja en el convento a una hija de Recas.

No lo sabíamos, o no le habíamos prestado atención a la cláusula en la que consta ser la esposa del nuevo escribano doña Catalina de Cogollos. Pues bien: En el libro de acuerdos del Concejo de Alcázar, 1.599-1.609, archivo local folio 165, se toma el siguiente acuerdo:

” … Dijeron que por cuanto el año pasado de seiscientos y dos, los oficiales que a la sazón eran; nombraron por capellán para que dijese doce misas en cada un año a Alonso de Cogollos, clérigo natural de ésta villa de Alcázar y para la limosna dellas cobrase de Francisco Romero El viejo, yerno Rodrigo Gutiérrez, en cada un año mill e quinientos maravedís de rédito, porque se le dieron y entregaron veinte y un mill maravedís de principal, como consta de la escritura de censo quel susodicho otorgó a éste Concejo como patrón que es de la dicha memoria y capellanía y a el capellán que pa ello se nombrare y como es notorio en ésta villa, el dicho Alonso de Cogollos es difunto y pasado desta presente vida en la ciudad de Sevilla y para queste Concejo cumpla con la obligación que tiene como tal patrón y se digan las dichas misas de aquí adelante. Para lo cual el dicho Concejo, como tal patrón, dixo y nombraba y nombró para capellán que diga las dichas doce misas a Martín Alonso Barchino, natural desta dicha villa de Alcázar, el cual goce y disfrute la renta de dicho censo y lo cobre del dicho Francisco Romero el viejo…”

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Considera el Sr. Ligero, que el documento supera más de lo que inclusive deseáramos.

Los Romeros y los Cogollos vinculados en las mismas ramas con mayor claridad, que en los datos sacados en Madrid por el Sr. Astrana y estima que serían muchos más y que ellos podrían estorbar en sus deseos, contrarios a la causa de la tradición cervantina de Alcázar.

Por su parte el criterio esgrimido por el Sr. Astrana Marín, con el hecho del enterramiento de Cervantes en el convento de las Trinitarias Descalzas, es la relación entre algunos parientes de su mujer doña Catalina de Palacios con la familia del esposo de doña Francisca Romero, Alonso de Guzmán y Ávalos.

En su biografía de Cervantes en el Tomo VII capítulo LXXXIX expone.

“No olvidemos que una hija de María de Cárdenas (hermana del suegro de CERVANTES), Isabel de Cárdenas, casó con Francisco de Guzmán, y que un hijo de ellos, Gonzalo de Guzmán Salazar, matrimonió en primeras nupcias, y dejó sucesión, con doña Elvira de Ávalos (Esquivias, 26 de Diciembre de 1586), sobrina de Andrés Núñez de Madrid, el cura de Santo Tomé de Toledo que encargó al Greco el «Entierro del Conde de Orgaz». Ahora, estos Ávalos y Guzmán, vecinos de Toledo y hacendados en Esquivias, eran parientes del esposo de doña Francisca Romero, don Alonso de Ávalos y Guzmán; de donde no dejaría de tener CERVANTES algún conocimiento con ellos, casado el sobrino de su mujer, o sea Gonzalo de Guzmán Salazar, con doña Elvira de Ávalos. Son muchas las coincidencias, para no ver en la predilección del autor del Quijote por el convento de las Trinitarias, antepuesta al de los Trinitarios (sus redentores, nótese bien), amistad o buen conocimiento con la fundadora.”

En cambio el Sr. Ligero lo que ve, es una estrecha relación de la fundadora doña Francisca Romero con Alcázar de San Juan, a través de familiares, los Romeros, los hermanos Antonio y Expobal Quiñones, de Alcázar, el doctor Sosa, Hernando de Recas y su esposa doña Catalina de Cogollos, incluso Francisco de Santander al que compraría varias casas donde construir el convento, pues bien sobre este Francisco de Santander el Sr. Ligero agrega:

Se formaliza la escritura pública de las casas vendidas por don Francisco de Santander y su esposa doña María del Valle, se hace en 1 de noviembre de 1612, ante escribano Hernando de Recas, nº 3163 folio 1432. Archi. Protocolos de Madrid.

Esto de saber el nombre de la esposa de don Francisco de Santander, nos lleva de cabeza al fichero de mis investigaciones de la localidad de Alcàzar, en donde nos ilumina en ciertas penumbras que no tienen porque ignorarse.

Éste personaje fue nombrado Juez de Comisión en 1609 para entender con los bienes de los moriscos que fueron expulsados de España. En el documento que transcribo lo acredita.

“Compráronse este año de Francisco de Santander, Juez de los moriscos, para el Ayuntamiento desta villa, las casas que dejó en ella Isabel de Ramos, morisca, questan alinde de la puerta del mercado, en mill Reales, y están pagados dellos, por mandamiento del dicho Juez, a Gonzalo Martín de Pascuala, vecino desta villa, tres mill y cuatrocientos y cuarenta y ocho mill maravedís, y la resta que son …. (ilegible) maravedís se han de pagar en dos pagas … mitad Santiago de julio de seiscientos y catorce y la otra mitad a Santiago de julio de seiscientos y quince y hay traslado de la obligación en éstas cuentas con la libranza que se hizo a el dicho Gonzalo Martín, de los dichos … (ilegible) maravedís.” Libro de cuentas del Concejo de 1612 al 28. Arch. Mpal. Alcázar.

Sobre su esposa doña María del Valle, se podría aventurar el que fuera una hija del alguacil mayor de la misma ciudad de Alcázar, en conformidad con los documentos siguientes:

Primero.- Puede verse el documento nº 368, perteneciente a Alonso del Valle, alguacil mayor en 1560.

En 1563, se registra una partida de bautismo, libro 1º de bautismos, folio 105, en la que aparecen como acompañantes Diego del Valle y su hermana María del Valle. Por la fecha hace suponer su pertenencia a la misma genealogía, bien hijos de Alonso del Valle o quizás hermanos.

Tres son las ramas del citado apellido, que a resultas de los documentos que se van a citar, una de ellas tiene alteración, creo que la del tal Alonso, alguacil Mayor, que se pone indistintamente el apellido ya conocido y el de Villaescusa.

De este desciende Fernando de Villaescusa, tesorero de las alcabalas del Rey. Se trata de una carta de poderes por la que nombra a su hijo Alonso del Valle para sustituirle en el cargo de tesorero.

En el documento nº 369, hace carta de obligación con el Convento de la Concepción y San José dotando a su mujer María de Medina y a sus hijas Jerónima del Valle y Inés de Madrid, sus hijas legítimas, para profesar en el mismo.

La hipótesis se confirma por el documento nº 361, carta de venta de una casa comprada por Xpobal del Valle, recibiendo del comprador, Hernán Martín Delgado, el importe de la misma por “mano de Fernando de Villaescusa, su hermano”.

Otra de las ramas la constituyen Francisco del Valle y doña Leonor de Villaescusa, datos proporcionados por el testamento de Beatriz del Valle, su hija.

Por testamentaria y heredera deja a su sobrina Ana del Valle hija de su hermano Francisco y de Catalina del Campo.(Libro de Protocolos de Juan Gutiérrez, s/f,, año de 1614-1615 Arch. Mpal. Alcázar.)

Ahora vemos que Catalina del Campo casa de segundas con Tomás de Cervantes; viendo por el testamento de este, registrado con el nº 373, que era hijo de Blas de Cervantes, de quien la villa de Alcázar aporta partida de bautismo de su hijo Miguel, considerado el autor del Quijote.

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Continuará.

Un comentario en “Personas vinculadas con Cervantes y relacionadas con Alcázar de San Juan

  1. Concha dice:

    El nombre XPOBAL que aparece en varios momentos, siempre referido a la misma persona, se transcribe como CRISTÓBAL, tal como aparece al principio en la referencia a Cristóbal Quiñones.
    Muy interesante todo el relato y el seguimiento de las relaciones.
    ¡Felicidades!

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